En ¡Regocijaos siempre!, Justo L. González ofrece una lectura profunda, clara y pastoral de la Epístola a los Filipenses, una de las cartas más personales y esperanzadoras del apóstol Pablo. Escrita desde la prisión, esta epístola revela que el verdadero gozo cristiano no depende de las circunstancias, sino de una vida firmemente arraigada en Cristo.